Cuando montaba esta pulsera me venía a la cabeza la historia que la señorita M. G. me contó sobre los lucios del pantano de su pueblo…la historia en si no tiene mucha miga pero de la manera que me la contó y de la manera que yo me la imaginé es todo un mundo.
El pantano del pueblo de la señorita M.G. estaba a rebosar de agua por las lluvias de estos meses atrás, la cuestión es que tenían que abrir las compuertas para hacer un desembalse, hasta aquí todo normal.
(Rocalla, perlas de río, tuppies y charm de porcelana)
Al intentar abrir las compuertas comprobaron que no era posible ya que estaban obstruidas, contrataron a un equipo de buzos y se sumergieron para comprobar cual era el problema. La sumersión duró menos de un minuto cuando los buzos salieron del agua como alma que lleva el diablo…el fondo estaba plagado de lucios poseidos… y con ganas de guerra.
Los especialistas después de ver a semejantes bestias pardas se negaron a bajar otra vez si no era en jaulas y así fue como pudieron solucionar el problema de las compuertas.
Ya tenía yo mis histerismos rarunos y mis idas de pinza con las morenas (los murénidos, Muraenidae), y las rocas como para ahora añadir la historia del lucioooo!!!!!, si, soy muy aprensiva!.
Buen fin de semana corazones.
PS. Os dejamos foto de un lucio ;)!

























